lunes, 10 de marzo de 2014

Modelo Educativo: Colegio De Ciencias y Humanidades


Las nuevas tecnologías en el proceso enseñanza aprendizaje
En el Colegio, las nuevas tecnologías se conciben como herramientas que pueden facilitar el aprendizaje de los alumnos y la enseñanza de los profesores.
La incorporación a las aulas y laboratorios de pizarrones electrónicos, proyectores, computadoras, sensores, programas de computación para procesar resultados experimentales y/o comunicar trabajos de alumnos y profesores y el uso de internet, entre otros, son, sin duda, instrumentos valiosos que enriquecen la práctica pedagógica y dotan de nuevos recursos para enriquecer y facilitar el desarrollo de los programas de estudio.
Es de resaltarse que las actuales tecnologías de la información y la comunicación (TIC) ofrecen a los individuos la posibilidad de establecer entre sí contacto estrecho y dinámico con diversos fines, entre ellos los educativos, sin más limitación que la posesión de una alfabetización tecnológica y digital. En este contexto, cobran un papel trascendental que no puede dejarse de lado en el Modelo Educativo del Colegio.


El uso de las TIC permite acceder de manera rápida y eficiente a múltiples fuentes de información, capturar, transformar y comunicar datos e ideas en diversos medios y formatos lo cual plantea nuevos retos en el proceso educativo, como es el saber discriminar la información y orientarla para alcanzar el fin qu
generó la búsqueda; en este contexto el principio rector de nuestro Modelo Educativo, aprender a aprender, adquiere una dimensión significativa.
El uso de las nuevas tecnologías facilita la concreción del Modelo Educativo pero nunca sustituye la experiencia presencial de profesores y alumnos en las aulas; el trabajo académico colectivo es condición necesaria para la puesta en práctica del Modelo Educativo del Colegio. 

domingo, 9 de marzo de 2014

REFLEXIONES INTEMPESTIVAS DEL IMPACTO DE LAS TICS





Alumnos del grupo 512 de Psicología
Colegio de Ciencias y Humanidades

Desde mi ser que es inmigrante digital  y en consonancia con los cyborg que se describe en  Los jóvenes en la era de la hiperconectividad[1], en el ciberespacio uno debe  saber cómo manejar estas coordenadas espacio-temporales que conlleva  a la aparición de nuevas organizaciones de enseñanza y cómo característica  la modularidad y la interconexión.

Los retos que suponen para la organización del proceso de enseñanza-aprendizaje dependerán en gran medida del escenario de aprendizaje. Y el profesor debe ser aventajado. De igual manera, el rol del personal docente también, cambia en un ambiente rico en TIC, pasa  a actuar como guía de los alumnos, facilitándoles el uso de los recursos y las herramientas que necesitan para explorar y elaborar nuevos conocimientos y destrezas; a acentuar su papel de orientador y mediador y facilitador.

Y  creo que las sociedades del conocimiento también deben de contemplar y no soslayar la alfabetización emocional, tan importante en formar valores tan importantes como la convivencia y la paz.  Creo que como profesionales de la educación, tenemos ese compromiso como  bien lo  señala,  Umberto Eco.


En esta alfabetización digital  y emocional hemos de recordar al gran  Ovidio “el amor es una especie de guerra y no es para cobardes. Tales estandartes no pueden ser definidos por hombres temerosos. La noche y el invierno, la tormenta, penalidades y fatigas, y todo tipo de pruebas se hallan en estos predios. A menudo deberás soportar la lluvia que cae de las negras nubes del cielo...”.  ¡A todos ellos, mis guerreros universales, mi Amor y gratitud van por delante! 


En definitiva, como señala Brunner (2001), la agenda educativa en Iberoamérica tiene por delante dos grandes desafíos: por un lado, debe recuperar el retraso acumulado en el siglo XX y, a su vez, hacer frente a los nuevos desafíos del siglo XXI. Entre estos nuevos desafíos se encuentra inevitablemente el reflexionar sobre cómo las TIC pueden ser un factor que contribuya a lograr equidad y calidad en la educación, teniendo como punto de partida la desigual distribución económica y cultural, característica de estos países.


Conviene detenerse en este punto y  en estas reflexiones intempesstivas considerar que, si las tecnologías, lejos de ser un fin en sí mismo, son solo un medio, la base de la reflexión no debería centrarse en ellas, sino en los modelos pedagógicos en los que se incorporan estas tecnologías. Por tanto,  parece lógico afirmar que el problema radica en la existencia de un “déficit de sentido” a la hora de saber qué queremos hacer con las TIC y cómo pueden ayudarnos a construir una educación de calidad.





1] Reig. D Vílchez L. F (2013) Los jóvenes en la era de la hiperconectividad: tendencias, claves y miradas Fundación Telefónica, Madrid p.16. recuperado el 09/03/2014