En el artículo
de Vásquez Roca: Modernidad Líquida y Fragilidad humana[1], se señala, que Bauman considera la modernidad liquida como
representación de cambios y transitoriedad. A través de la metáfora de lo que
se considera solido o líquido, nos da a entender que la época de aquello que
dura y se conserva en el tiempo como el capitalismo industrial y el
Estado-nación se ha ido derritiendo permitiendo el surgimiento de una
modernidad liquida donde la realidad social y las interacciones que en esta se
dan son fluidas e inestables.
| Generación Líquida II |
En nuestra modernidad líquida, las obligaciones de vida demandan una necesaria fluidez; permanecer inalterado representa una siniestra perspectiva y aterradora amenaza. En un instante y sin ningún aviso, los activos se pueden transformar en deudas. De allí, la contradicción contra la que todos debemos pelear. Tener identidad significa estar claramente definido, sugiere continuidad y persistencia, pero precisamente es esa continuidad y persistencia la que le otorga a la fluidez una tendencia algo suicida.
"Como todas las demás formas de convivencia humana nuestra sociedad moderna líquida es un artefacto que trata de hacernos llevadero el vivir con el miedo."[3]
No existe otra
manera de alcanzar la liberación más que someterse a la sociedad y seguir sus
normas. Las pautas de comportamiento impuestas por la condensación de las
presiones sociales ahorran al ser humano la agonía de no saber que esperar de
los demás. Lo que está mal en la sociedad en la que vivimos es que ha dejado de
cuestionarse a sí misma, no significa que nuestra sociedad haya eliminado el
pensamiento crítico sino que nuestra crítica es incapaz de producir efectos en
el programa establecido para nuestras opciones políticas.
Si bien es cierto,
los individuos viven en conjunto alrededor de ciudades o localidades, estos, ya
se encuentran inmersos en un mecanismo del cual es muy difícil salir, una
individualidad colectiva. El individuo como tal, solo puede confiar en sí
mismo, ya no puede confiar en los demás, ya que su seguridad está muy por
encima de intereses colectivos o mejor dicho comunitarios.
Si a esto le
agregamos, que el Estado, antes garante de la seguridad, certeza, y hasta
cierto grado, libertad, ya no brinda estas garantías, entonces se da esa
separación entre lo nacional, dentro del cual va inmerso el nacionalismo y el
patriotismo; solo le queda tratar por si, de conseguir esa seguridad, entendida
no solamente como seguridad física, sino, también como seguridad psíquica.
Es decir, en la
modernidad sólida, el individuo tenía una figura con la cual identificarse, el
Estado, además de garantizarle un futuro, si no más prometedor, por lo menos un
futuro. Ahora el individuo se encuentra con que ese futuro se ha desvanecido,
no tiene la seguridad de cómo se va a encontrar en 30, 40 o 50 años.
En este sentido es
importante señalar como el individuo al verse cooptado por esas necesidades
creadas, se refugia en sí mismo para poder hacerse, de esa seguridad, evaporada
entre los poderes de los mercados financieros. El concepto de Estado nación, se
ofrecía como sustituto de la comunidad sólida, sin embargo la seguridad y la
certidumbre, buscan un nuevo modelo en el cual basar sus expectativas.
El Estado ha dejado de ser benefactor.
Actualmente solo es un mediador entre los poderes fácticos y los individuos, va
cediendo sus facultades de decisión. El Estado y la nación, van por caminos
distintos en la modernidad líquida. Parafraseando
a Morin, “es necesario aprender a navegar en un océano de incertidumbres a
través de archipiélagos de certeza”
Cuanto mayor es la
belleza, más profunda es la mancha.
Bataille
[1] Vásquez Roca A. (2008) Zigmunt Bauman: Modernidad
Líquida y Fragilidad Humana. Nómadas Revista de Crítica de Ciencias Sociales/
19: 2008.3.
[2] Recalti
Máximo, (2003) Clínica del Vacío. Anorexias, dependencias, psicosis.
España; Ed. Síntesis. p.13
[3] Bauman
Z. (2007) Miedo líquido: La sociedad
contemporánea y sus temores. Barcelona. Paidós Ibérica. p 15.
Imagen: generacion-liquida-II-copia.jpg http://www.ojodigital.com/foro/otras/444046-generacion-liquida-ii.html
Recuperado: 30 de marzo 2015
Entrevista a Zigmunt Bauman
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